... Y entonces fue la lluvia.
La lluvia de otoño.
Esa lluvia espaciosa y fría que salpica los cristales transformada en lágrimas.
Y entonces, fue el silencio.
Un silencio vacuo, que contrasta con el repiquetear del agua, porque está instalado en las
almenas del deseo, en el fluir de sentimientos sin sentido que se deslizan por el torrente vital
Y entonces, fue la silueta.
Una silueta dibujada en la nebulosa de los recuerdos, que solo el pensamiento pudo ver.
Y entonces... solo la lluvia.
La lluvia de otoño.
Alice Ferreyra
viernes, 23 de marzo de 2012
lunes, 5 de marzo de 2012
AUSENCIA
AUSENCIA / Alice Ferreyra
Pasaron
los días
La
lluvia mojó la pradera
Seguías ausente.
Misterioso
El
perfume a violetas dibujó tu figura
Con
leves contornos.
Las alas del pájaro
En vuelo sin prisa
Trazaban mensajes.
La brisa
Que
abrocha las nubes
Susurró tu nombre.
Se perdió
en el aire
Como un eco triste
Que el viento dispersa.
Ausencia
sentida
De un martes
sin vueltas
Ausencia
surgiendo
De un hueco
doliente
En una
mañana
De un
martes sin vueltas
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